Ismael Hernández da a México emotivo bronce

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En la televisión, reinaba el futbol, y todas las cadenas transmitían la final olímpica entre Brasil y Alemania.

Pero lejos de el Maracaná, en el estadio Deodoro, se desarrollaba una historia muy emocionante.

México ganó la medalla de bronce en el pentatlón moderno, y el rostro de Ismael Hernández al cruzar la meta, lo mostraba todo. Era la incredulidad de un triunfo inesperado mezclado con la alegría del triunfo y el agotamiento de haber dado su máximo esfuerzo.

No era para menos Ismael Hernández sorprendió a todos sus rivales en una emocionante carrera a pie, donde remontó a el francés Valentin Prades y al italiano Riccardo De Luca para superarlos por apenas un segundo de tiempo.

En un deporte donde el podio siempre es dominado por Europa, el mexicano acababa de derrotar en un sprint no a cualquiera, sino al vigente campeón del mundo en pentatlón modero.

El pentatlón moderno es una competencia que combina esgrima, equitación, natación, tiro y carrera.

Los resultados de cada competidor en cada uno de los tres primeros deportes se traduce en puntos, los cuales definen el momento en que inician a competir en una carrera final a pie de cuatro kilómetros, que se combina con tiro al blanco.

Cada kilómetro, los pentatletas se detienen a hacer cinco tiros de pistola, y no pueden continuar la carrera a la meta hasta lograr cinco tiros al blanco.

Tras una ronda perfecta de quitación y un buen tiempo en la natación, Ismael Hernández inició su carrera a pie en sexto lugar, a treinta segundos del eventual ganador del oro, el ruso Alexander Lesun.

Durante toda la carrera el mexicano se mantuvo codo con codo no sólo con el francés y el italiao, sino también con rivales de Alemania, Australia y Estados Unidos con los que llegaba a la par en cada ronda de tiros, y a los que no podía adelantar en la carrera.

Pero todo se decidió en el sprint final, Ismael tuvo el mejor cierre, rebasó a todos y se metió en tercer lugar.

No sólo se acaba de convertir en el primer mexicano que saca medalla en la historia de este deporte, sino en el primer latinoamericano de una disciplina siempre dominada por europeos.

Su tiempo se tradujo en 1468 puntos, por 1467 de su más cercano perseguidor.

Camino a recibir su medalla, Ismael Hernández saltaba de alegría, ya en el podio, una voluntaria tuvo que pedirle que bajara al terminar la ceremonia de las medallas, y en todo momento, la enorme sonrisa no se podía borrar de su rostro.

Acababa de ganar la que probablemente fue la medalla más emotiva para México en Río 2016. Con el futbol en la televisión, millones de mexicanos ni se enteraron del triunfo.

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